El paté de pollo es una receta deliciosa, versátil y económica que puedes preparar en casa sin complicaciones. Es ideal para untar en pan, rellenar sándwiches, acompañar ensaladas o incluso como aperitivo en reuniones familiares. Además, al hacerlo en casa, puedes controlar los ingredientes, evitando conservantes y aditivos de los productos comerciales.
Beneficios de preparar paté de pollo casero
- Economía: Utilizar restos de pollo o pechugas frescas permite ahorrar dinero.
- Control de ingredientes: Puedes ajustar la cantidad de sal, aceite y condimentos a tu gusto.
- Versatilidad: Se puede consumir frío o caliente, untado, en bocadillos o como relleno.
- Fuente de proteínas: El pollo aporta proteínas de alta calidad, esenciales para la recuperación muscular y la energía diaria.
Ingredientes básicos
Para preparar un paté de pollo económico y delicioso, necesitarás:
- 2 pechugas de pollo cocidas (o restos de pollo asado)
- 1/2 taza de mayonesa o yogur natural para una versión más ligera
- 1 diente de ajo (opcional)
- Sal y pimienta al gusto
- Hierbas frescas o secas como perejil, orégano o tomillo
- 1 cucharadita de mostaza (opcional)
- Aceite de oliva (opcional, para suavizar la mezcla)
Preparación paso a paso
- Cocer el pollo: Si no tienes pollo previamente cocido, hierve las pechugas en agua con un poco de sal durante 20 minutos hasta que estén tiernas.
- Enfriar y trocear: Deja que el pollo se enfríe ligeramente y córtalo en trozos pequeños.
- Procesar: Coloca el pollo en un procesador de alimentos o licuadora junto con la mayonesa, el ajo, la sal, la pimienta y las hierbas. Mezcla hasta obtener una pasta homogénea.
- Ajustar textura: Si deseas un paté más cremoso, añade un poco de aceite de oliva o más yogur.
- Refrigerar: Guarda el paté en un recipiente hermético en el refrigerador por al menos 1 hora antes de consumir. Esto permite que los sabores se mezclen y la textura se compacte.
Variaciones y consejos
- Con verduras: Agrega zanahoria, apio o pimiento picado para un toque fresco y colorido.
- Versión picante: Añade un poco de chile en polvo o pimienta roja al gusto.
- Rellenos: Úsalo para rellenar pan pita, rollitos de lechuga o tortillas.
- Servir: Acompáñalo con tostadas, galletas saladas o pan integral.
Conservación
El paté de pollo casero se mantiene fresco hasta 3-4 días en el refrigerador. Es importante mantenerlo en un recipiente hermético para evitar contaminación y preservar su sabor.
Conclusión
El paté de pollo casero es una opción fácil, rápida y económica que puedes preparar en cualquier momento. Su versatilidad permite disfrutarlo en desayunos, almuerzos, meriendas o cenas ligeras. Con pocos ingredientes y un proceso sencillo, obtienes un alimento nutritivo, delicioso y saludable, perfecto para toda la familia.