Un infarto es una emergencia médica que puede ocurrir de manera repentina y poner en riesgo la vida en cuestión de minutos. Conocer algunas técnicas básicas puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Aunque lo más importante siempre es buscar atención médica inmediata, estas estrategias pueden ayudarte mientras llega la ayuda profesional.
1. La maniobra de la respiración profunda y controlada
Durante un infarto, el cuerpo entra en pánico y la respiración se vuelve rápida y superficial. Controlar la respiración puede ayudar a oxigenar mejor el corazón y reducir el estrés inmediato.
- Si estás solo, siéntate o recuéstate en posición cómoda.
- Inhala profundamente por la nariz durante 4 segundos.
- Mantén el aire 2 segundos y exhala lentamente por la boca durante 6 segundos.
- Repite varias veces hasta sentir cierta calma y espera ayuda profesional.
Esta técnica ayuda a estabilizar la presión arterial y disminuye la ansiedad que puede agravar los síntomas del infarto.
2. Masticar y tragar aspirina (si no hay alergia conocida)
La aspirina puede actuar como anticoagulante, ayudando a reducir la formación de coágulos en las arterias.
- Mastica una tableta de 300 mg de aspirina (siempre que no seas alérgico).
- No tragues de golpe; el masticado permite que se absorba más rápido en la sangre.
Esta acción puede mejorar la circulación y reducir el daño al corazón mientras llega la asistencia médica. Sin embargo, nunca reemplaza la atención de urgencia.
3. La técnica de presión sobre el pecho (automasaje cardiaco básico)
En algunos casos extremos, cuando alguien pierde el conocimiento y deja de respirar, realizar compresiones torácicas puede mantener la circulación hasta que llegue ayuda profesional.
- Coloca la base de una mano en el centro del pecho y la otra mano encima.
- Presiona con fuerza, aproximadamente 5 cm de profundidad, a un ritmo de 100 a 120 compresiones por minuto (aproximadamente al ritmo de la canción “Stayin’ Alive”).
- Alterna con respiración boca a boca si sabes cómo hacerlo, pero la prioridad son las compresiones.
Prevención y señales de alerta
Aunque estas técnicas pueden salvar vidas, la prevención sigue siendo la mejor estrategia. Reconocer los signos de un infarto a tiempo puede hacer la diferencia:
- Dolor o presión intensa en el pecho, brazo, espalda o mandíbula.
- Sudor frío, mareos o náuseas.
- Dificultad para respirar.
Si experimentas estos síntomas, llama inmediatamente a los servicios de emergencia. No intentes conducir por ti mismo.
Conclusión
Saber cómo actuar durante un infarto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Las técnicas de respiración controlada, el uso de aspirina y la compresión torácica son herramientas vitales que pueden mantener la estabilidad hasta la llegada de ayuda profesional. Recuerda, la rapidez en la acción y la calma pueden salvar vidas.
Tip adicional: Practicar estas técnicas con familiares o amigos y aprender primeros auxilios básicos puede preparar a tu hogar ante emergencias cardíacas.