La demencia es una condición que afecta la memoria, el pensamiento y la capacidad de realizar tareas diarias. Si bien la edad y la genética son factores importantes, ciertos medicamentos comunes pueden aumentar el riesgo de deterioro cognitivo si se usan de manera prolongada o incorrecta.
1. Benzodiacepinas
Estos fármacos se usan para ansiedad y trastornos del sueño. El uso prolongado puede afectar la memoria y la concentración, aumentando el riesgo de deterioro cognitivo en personas mayores.
2. Antihistamínicos de primera generación
Medicamentos como la difenhidramina, usados para alergias o resfriados, pueden causar somnolencia, confusión y problemas de memoria con el tiempo.
3. Medicamentos para la hipertensión con efectos anticolinérgicos
Algunos fármacos que controlan la presión arterial afectan la acetilcolina, un neurotransmisor esencial para la memoria, pudiendo aumentar el riesgo de demencia.
4. Antidepresivos tricíclicos
Usados para la depresión y ciertos dolores crónicos, estos medicamentos pueden causar confusión y deterioro cognitivo, especialmente en adultos mayores.
5. Medicamentos para la vejiga hiperactiva
Algunos fármacos anticolinérgicos usados para la incontinencia urinaria pueden afectar la memoria y aumentar la confusión.
6. Analgésicos opioides
El uso prolongado de opioides puede provocar somnolencia, falta de concentración y deterioro de la memoria, afectando la función cognitiva.
7. Esteroides a largo plazo
Aunque muy útiles para inflamación y enfermedades autoinmunes, los corticoides pueden afectar la memoria y el estado de ánimo, aumentando la vulnerabilidad cognitiva.
8. Medicamentos para el Parkinson con efectos secundarios cognitivos
Algunos tratamientos dopaminérgicos pueden provocar confusión, alucinaciones y problemas de memoria, sobre todo en pacientes mayores.
Qué hacer para reducir riesgos
- Consulta siempre con tu médico antes de iniciar o suspender cualquier medicamento.
- Revisa tus medicamentos regularmente, especialmente si tomas varios al mismo tiempo.
- Pregunta sobre alternativas con menos efectos cognitivos.
- Mantén hábitos saludables: dieta equilibrada, ejercicio regular y estimulación mental ayudan a proteger la memoria.
Conclusión
No todos los medicamentos son perjudiciales, pero es importante estar consciente de los riesgos y actuar bajo supervisión médica. La prevención y la información son clave para reducir el riesgo de deterioro cognitivo y mantener una buena salud cerebral a largo plazo.
Tip adicional: Llevar un registro de los medicamentos y sus efectos puede ayudar a tu médico a identificar posibles riesgos y ajustar el tratamiento de manera segura.